El color rojo simboliza la pasión y la vitalidad. En pequeñas dosis nos aporta confianza en nosotros mismos y una actitud optimista, pero también dicen que puede afectarnos negativamente. Si nos rodeamos de demasiado color rojo, podemos volvernos irritables, impacientes e inconformistas, ya que este color también se asocia al peligro, la guerra y la ambición. ¿Ustedes qué creen? Yo nunca he hecho mucho caso a esto de los colores, pues me encanta vestir de negro y no creo que afecte a mi estado anímico, ¿o sí? jeje. Supongo que, como todo, habrá algo de verdad, porque es ver una pared roja y... me vuelvo loca.